viernes, 15 de agosto de 2014

TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO

La comunidad es el espacio para construir y reconstruir caminos que orienten ese capital humano valioso e importante, entendida como sujeto, en una verdadera comunidad no hay cabida para personas o grupos excluidos ya que es nota distintiva de ella la concepción de la dignidad de cada uno de sus miembros. Es en ella donde se aprende a discernir y elegir el bien, donde se adquieren los hábitos  de vida solidaria, se cultiva la cohesión social que supera el individualismo, la división y exclusión y se prepara a la persona para actuar colectivamente a favor del desarrollo de todos. Toda persona en situación de marginación pertenece a una comunidad (hospital, asilo, cinturones de miseria, etc.) por lo que su inclusión no se puede lograr promoviéndola individualmente, sino en y a través de ese ámbito necesario para el pleno desarrollo de las personas que las componen. Por ello son líderes en la producción de capital social las instituciones que se dedican al desarrollo comunitario, a la inclusión de cualquier tipo de comunidad excluida.

 

Queda sentado que en nuestra sociedad - altamente compleja, diversa, dinámica e interdependiente -  la eficacia y eficiencia de la gestión del cambio institucional, no depende sólo de la acción del gobierno, sino de la existencia de redes de instituciones políticas, sociales y económicas estratégicas que lo impulsen.

 

Entre dichos actores ocupan un papel primordial las instituciones sociales sin fines de lucro, ya que al tener como campo de acción los sectores más vulnerables de la sociedad, perciben con mayor claridad la necesidad del realineamiento de las instituciones hacia formas conducentes al desarrollo de todos.

 

En América Latina es apremiante la necesidad de instituciones que participen en el proceso de construcción de nuevas reglas y de adquisición de nuevas competencias, actitudes y valores solidarios, que arriesguen por el cambio institucional, que incidan como actor estratégico de la inclusión social, política, cultural y económica de los grupos más vulnerables. Barreras económicas, sociales, institucionales y estructurales,  lógicas locales de poder, comportamientos de élites, presentan obstáculos para esta tarea, pero no la tornan imposible.

 

La aportación de toda organización civil que trabaje por general capital social es importante, sin embargo ya que consideramos la pobreza como la exclusión más extendida y dramática nos centraremos en el papel de las organizaciones de desarrollo comunitario.

 

Entendemos por organización de desarrollo comunitario aquellas que tienen por objeto acompañar en su proceso de inclusión a comunidades que viven en situación de pobreza, ampliando las capacidades de sus miembros para que libremente puedan alcanzar el bienestar y el bien ser y contribuir activamente en la construcción del bien común.

 

Las nuevas instituciones, con la intervención del trabajador social, habrán de procurar principalmente los siguientes objetivos:

 

El Desarrollo integral de las personas: Bienestar: salud física y psíquica, adecuadas condiciones naturales y técnicas, empleos que les reporten tanto realizaciones personales como rentas suficientes para llevar una vida plena en términos de vivienda, vestuario, alimentación y esparcimiento; y el bienestar: posesión de nuevos y actualizados conocimientos, vida solidaria, decisiones bien informadas, adquisición de virtudes; necesarios para alcanzar libremente los fines naturales, el conocimiento de la verdad.

 

El Desarrollo y  Potencializa ión de Género, mediante la capacitación de las mujeres y su participación protagónica y en cada una de las áreas de trabajo de la organización.

 

El trabajo comunitario, evitando cualquier actitud y acción individualistas que entorpezcan el bien común.

 

El trabajo promocional, en el que la asistencia de las carencias y la prevención, rehabilitación y corrección de enfermedades y malos hábitos, lleven a las personas a convertirse en gestores de su propio perfeccionamiento y a las comunidades a conseguir un desarrollo autosustentable, sin crear dependencia.

 

La metodología participativa en cada uno de los programas, que motive a las personas a convertirse en sujetos activos del cambio de su comunidad.

 

Crear una coalición suficiente de actores que puedan maximizar su función de utilidad cambiando el marco institucional, articulando los intereses de todos.

 

Ejercer una labor intermediaria entre las instituciones políticas y las instituciones económicas y ampliar la comunicación entre ellas.

 

Presionar la mejora de la focalización y el efecto positivo del gasto público social,

 



COMUNIDAD PARTICIPANTE

Tema 1. Comunidad y Ciudadanía. Comunidad y sociedad. La cuestión de la ciudadanía en la comunidad . Tema 2. El conocimiento de la comunidad. Características diferenciales de las comunidades: comunidades urbanas y comunidades rurales. El territorio. La población. La actividad económica. Los recursos .Aspectos sectoriales. Espacio público y privado. Tema 3. El Trabajo Social con Comunidades. El surgimiento del comunitario en la acción social y en el Trabajo Social. Orígenes y evolución histórica del Trabajo Comunitario. De la organización de la comunidad al desarrollo comunitario. El Trabajo Social Comunitario una visión global . Tema 4. El concepto del Trabajo Social con Comunidades Elementos operativos del Trabajo Social con Comunidades. Introducción a las teorías y modelos del Trabajo Social con Comunidades

TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO ...

La comunidad es el espacio para construir y reconstruir caminos que orienten ese capital humano valioso e importante, entendida como sujeto, en una verdadera comunidad no hay cabida para personas o grupos excluidos ya que es nota distintiva de ella la concepción de la dignidad de cada uno de sus miembros. Es en ella donde se aprende a discernir y elegir el bien, donde se adquieren los hábitos de vida solidaria, se cultiva la cohesión social que supera el individualismo, la división y exclusión y se prepara a la persona para actuar colectivamente a favor del desarrollo de todos. Toda persona en situación de marginación pertenece a una comunidad (hospital, asilo, cinturones de miseria, etc.) por lo que su inclusión no se puede lograr promoviéndola individualmente, sino en y a través de ese ámbito necesario para el pleno desarrollo de las personas que las componen. Por ello son líderes en la producción de capital social las instituciones que se dedican al desarrollo comunitario, a la inclusión de cualquier tipo de comunidad excluida. Queda sentado que en nuestra sociedad - altamente compleja, diversa, dinámica e interdependiente - la eficacia y eficiencia de la gestión del cambio institucional, no depende sólo de la acción del gobierno, sino de la existencia de redes de instituciones políticas, sociales y económicas estratégicas que lo impulsen. Entre dichos actores ocupan un papel primordial las instituciones sociales sin fines de lucro, ya que al tener como campo de acción los sectores más vulnerables de la sociedad, perciben con mayor claridad la necesidad del realineamiento de las instituciones hacia formas conducentes al desarrollo de todos. En América Latina es apremiante la necesidad de instituciones que participen en el proceso de construcción de nuevas reglas y de adquisición de nuevas competencias, actitudes y valores solidarios, que arriesguen por el cambio institucional, que incidan como actor estratégico de la inclusión social, política, cultural y económica de los grupos más vulnerables. Barreras económicas, sociales, institucionales y estructurales, lógicas locales de poder, comportamientos de élites, presentan obstáculos para esta tarea, pero no la tornan imposible. La aportación de toda organización civil que trabaje por general capital social es importante, sin embargo ya que consideramos la pobreza como la exclusión más extendida y dramática nos centraremos en el papel de las organizaciones de desarrollo comunitario. Entendemos por organización de desarrollo comunitario aquellas que tienen por objeto acompañar en su proceso de inclusión a comunidades que viven en situación de pobreza, ampliando las capacidades de sus miembros para que libremente puedan alcanzar el bienestar y el bien ser y contribuir activamente en la construcción del bien común. Las nuevas instituciones, con la intervención del trabajador social, habrán de procurar principalmente los siguientes objetivos: El Desarrollo integral de las personas: Bienestar: salud física y psíquica, adecuadas condiciones naturales y técnicas, empleos que les reporten tanto realizaciones personales como rentas suficientes para llevar una vida plena en términos de vivienda, vestuario, alimentación y esparcimiento; y el bienestar: posesión de nuevos y actualizados conocimientos, vida solidaria, decisiones bien informadas, adquisición de virtudes; necesarios para alcanzar libremente los fines naturales, el conocimiento de la verdad. El Desarrollo y Potencializa ión de Género, mediante la capacitación de las mujeres y su participación protagónica y en cada una de las áreas de trabajo de la organización. El trabajo comunitario, evitando cualquier actitud y acción individualistas que entorpezcan el bien común. El trabajo promocional, en el que la asistencia de las carencias y la prevención, rehabilitación y corrección de enfermedades y malos hábitos, lleven a las personas a convertirse en gestores de su propio perfeccionamiento y a las comunidades a conseguir un desarrollo autosustentable, sin crear dependencia. La metodología participativa en cada uno de los programas, que motive a las personas a convertirse en sujetos activos del cambio de su comunidad. Crear una coalición suficiente de actores que puedan maximizar su función de utilidad cambiando el marco institucional, articulando los intereses de todos. Ejercer una labor intermediaria entre las instituciones políticas y las instituciones económicas y ampliar la comunicación entre ellas. Presionar la mejora de la focalización y el efecto positivo del gasto público social,

TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO.

TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO UNA MIRADA A LA INNOVACIÓN DESDE LO INDIVIDUAL A LO COLECTIVO, EN COMUNIDADES SALUDABLES. GLENIA OÑATE DIAZ. El camino de la vida comunitaria se cristaliza en el trapecio de la existencia misma y tiene importancia en la vida de cada individuo, familia, grupo, instituciones, organizaciones que se fundamentan en la prevención, promoción, diagnóstico y tratamiento del caso, se vislumbra el futuro a partir del presente, previéndolo cuidándolo, protegiéndolo a través de la organización, planificación y evaluación de los procesos. Hoy con la madurez y la experiencia nos centramos en construir innovaciones en el desarrollo comunitario desde lo individual a lo colectivo, privado a lo público, desde lo que podríamos llamar las raíces, allí donde nacemos, iniciamos el proceso de vida, donde nos criamos, en una familia, en una comunidad, en una localidad, en definitiva, en unas relaciones e interrelaciones intensas, tal vez las más intensas que se pueden lograr como fusión de sentimientos y experiencias compartidas. Bases ambas de gran importancia en la configuración de una sociedad realmente sana y saludable, esta vez no en un sentido físico ni mental, sino diríamos espiritual. Todo eso se desarrolla y se fomenta en los espacios más interrelacionados. Ahí aprendemos a amar, aprendemos a relacionarnos en gran medida para siempre, podemos obtener la confianza y la seguridad de no ser engañados, podemos vivir en libertad entre los nuestros, Esa vinculación de cariño y valores y cosas compartidas es un buen punto de partida de cualquier proceso innovador. De hecho, nosotros, cuando intervenimos en un espacio, lo primero que cuidamos es que se favorezca el conocimiento mutuo entre los participantes, cuidamos que se vaya generando un lenguaje común, unos aspectos dónde apoyarse en los otros, un respeto hacia el otro, una mayor positividad en las relaciones,….. Ya que sabemos que ese tiempo dedicado a generar un espacio ¿amable y sano ” de intercomunicación es lo que ganaremos cuando tengamos que enfrentar problemas o cuestiones difíciles o hasta contradictorias. Bien, pues el desarrollo comunitario frente al desarrollo humano es para mí eso: la innovación de lo privado a lo público, de lo individual a lo social, sobre todo la mejora de los espacios de participación, de cooperación, de interrelación, de conocimiento mutuo, de apoyo entre gentes que se conocen y hablan en parte un lenguaje que los identifica y que les permite caminar con menos miedo, con más sentimiento puesto en lo propio. Es dónde construimos nuestras raíces, y las raíces son importantes porque constituyen un buen punto de apoyo, para aventurarnos a la nuevo, Se puede uno arriesgar si se siente acompañado y en cierto modo apoyado. Si uno se encuentra sólo, le cuesta más trabajo superar los obstáculos. De ahí que para generare espacios innovadores, hay un plano que es tan importante como la vida misma (salud) y es las relaciones, la calidad de nuestras relaciones, la intensificación de nuestras interrelaciones y la confianza depositada en ellas. Para ello hay que saber mezclar. Si esos desarrollos grupales aplicables en el mundo comunitario local -territorial se estratifican, pierden casi toda su potencialidad. Como siempre transversalizar es un punto a favor de la innovación: hay que conseguir una mezcla en los grupos participantes al interior de las comunidades. Si, por ejemplo, hacemos los grupos de empresarios locales o de jóvenes de una determinada comunidad o algo similar y homogéneo, conseguiremos poco. Los mejores avances se producen cuando somos capaces de diseñar espacios (grupos) que fusionen viejos, jóvenes y maduros, empresarios, trabajadores y emprendedores, una comunidad con otras comunidades, cualquier categoría social con muchas otras categorías sociales. Lo interesante, igual que lo es en la música, es la fusión de culturas, la fusión de categorías sociales, la fusión de la diversidad, manteniendo, por supuesto, la diversidad, pero acentuándola con cada individualidad y sobre todo, con proyectos comunes. No sólo hay que buscar espacios poco homogéneos y trabajar con ellos, sino que es preciso “conducirlos” a desarrollar a partir de sus necesidades sociales sus propios proyectos. Una buena vía es “volverlos” hacía sí mismos, revalorizando, reconociendo lo propio, lo que ha sido hecho en su comunidad , recuperándolo en cierta manera, porque esa realidad viva no sólo acentuará su necesidad de intervenir innovando y transformando y mejorando esa realidad, sino que les moverán intereses “de lo nuestro” y les ayudarán a comprender también la importancia de los “trabajadores sociales en comunidad ”, de los ancestros, de los padres-madres, de sus entornos inmediatos, en fin, les renovarán en el cariño hacia lo propio, y por tanto, hacia sí mismo. Esta es mi propuesta para construir comunidades saludables , ricas desde lo local, lo propio , se pretende utilizar el método del trabajador social comunitario articulada a la pedagogía del gran “maestro “ estamos convencidos que el 100 % de las agencias sociales como estrategia de la educación y la responsabilidad social de Uniguajira ,pueda plantearse una alternativa innovadora a corto plazo. Por tanto, en la comunidad innovaremos enfatizando en la calidad de las interrelaciones. Esto no deja en el olvido otras muchas cosas que ocurrirán paralelamente en el mismo desarrollo, pero el trabajador social, facilitador del proceso ha de tener claro que lo que hay que enfatizar son las relaciones y para eso ha de cuidar los factores de interrelación, de intercomunicación, de buena relación entre los participantes, y también la generación de redes sociales a partir de los grupos iniciales. Grupos heterogéneos + énfasis en intercomunicación y grupo, en cooperación + vista hacia lo ya hecho (hacia la propia historia) + Redes sociales a partir de grupos + proyectos sociales que aborden necesidades sociales presentes en las comunidades = Este es la innovación desde lo individual a lo social, de lo privado a lo público expresada en el trapecio de la vida y la existencia misma. Claves para la innovación vida saludable. Genial 03, febrero 7 del 2014

TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO

EL ESTUDIANTE DE TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO DEBE CONOCER LOS FUNDAMENTOS TEÓRICOS CONCEPTUALES DE COMUNIDAD...
 La asignatura de Metodología y procesos de intervención comunitaria  es una compilación  de lecturas  que pretende aportar a los estudiantes elementos teóricos, metodológicos, conceptuales que le permita ubicarse en el contexto de la realidad social, para su análisis e interpretación a través de la construcción de saberes propios.  Se    Pretende con su contenido dejar huellas profundas imborrables irrebatibles, producto de una amplia y madura discusión sobre el acontecer cotidiano, la realidad circunstancial de la vida, un encuentro consigo mismo, el maravilloso mundo de la realidades socio económicas, políticas, culturales y por ende en el sistema que operan nuestras comunidades.

Las temáticas se componen por unidades han sido seleccionada de distintos textos y documentos, acerca de la intervención del  trabajador social en las comunidades vitalizados con la ética, moral, valores, principios desde los diversos ángulos de la profesión, procurando mover sus fibras más íntimas, amables del trabajador social, del estudiante, con el propósito firme de anteponer conocimientos, pensamientos, experiencias, técnicas, métodos que le permita articular la realidad de las comunidades.

3.1  JUSTIFICACIÓN

Dada la importancia de la formación integral en la Universidad de la Guajira como integrada en la formación profesional del hombre como ser responsable de su entorno al conocimiento de sí mismo,  de los demás y del medio; razón por la cual la asignatura de Metodología y procesos de intervención comunitaria, es la construcción de las diferentes teorías de la comunidades, la participación, la democracia, los mecanismos, los proyectos, los balance sociales, hacen parte del aprendizaje del estudiante de trabajo social  para lograr vivir experiencias en las comunidades; es el escenario para reflexionar, profundizar las dimensiones del ser y sus perspectiva de la calidad de vida profesional relacionado el ser, tener, hacer y estar que articule lo teórico con lo práctica, lo personal con lo social, lo privado con lo público.

Esta asignatura  pretende articular los conocimientos, las teorías, los métodos y las técnicas desde una mirada científica de la intervención del trabajador social en las comunidades.
3.2   OBJETIVOS

3.2.1  Objetivo General.
Proporcionar a los estudiantes de la universidad de la Guajira, de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas en el Programa de Trabajo Social, cualificar su formación profesional, académica, técnica y metodológica para su desempeño personal, profesional, ocupacional en el contexto humanitario.

3.2.2         Objetivos Específicos.
¨     Profundizar en los estudiantes el conocimiento de los diferentes conceptos y herramientas acerca del trabajo social comunitario, que les permitan intervenir en las situaciones sociales que viven las comunidades en el municipio de Riohacha, al igual en otras localidades del país.

¨     Fomentar en los estudiantes el interés por la lectura y la investigación como parte fundamental del proceso académico y a través de ello puedan desempeñarse como verdaderos líderes.


¨     Propiciar en los estudiantes una actitud profesional que sean sello de garantía personal y profesional.